El original estilo narrativo del autor explica el gran éxito de esta obra, primera parte de su trilogía de Corfú, que presenta una ágil y graciosa galería de personajes: Larry y sus estrafalarias amistades, mamá Durrell y su inagotable sentido común, Spiro -el corfuano angloparlante- y toda una serie de animales retratados como sólo puede hacerlo quien a lo largo de toda una vida los ha tratado con inteligencia y ternura.